Fecha: Octubre de 2007
Diario La Cruz. Córdoba
Días antes de las elecciones el intendente de Unquillo viajó a Buenos Aires para demostrar su apoyo a la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner. Daniel Salibi (Mendiolaza) criticó la decisión de Jalil pero se reunió con el gobernador electo Juan Schiaretti.
Tanto el intendente de Unquillo (Germán Jalil) como el principal mandatario de Mendiolaza (Daniel Salibi), protagonizaron durante el mes de octubre las reuniones políticas más importantes de los últimos tiempos para nuestra zona.
Por un lado, Germán Jalil se unió a la comitiva de Intendentes “ex” radicales que acompañaron a Daniel Giacomino (Intendente electo de la capital) en la visita a la Casa Rosada para expresar el apoyo a la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner.
Dicho encuentro sorprendió a más de uno. En primer lugar, no deja de sorprender la volatilidad de estos intendentes (12 en total, entre los que se destacan -además de Jalil- Sahratián de Saldán y Cornejo de Salsipuedes) para transitar por las distintas corrientes políticas.
Es llamativo también que en pleno enfrentamiento de su nuevo líder Luis Juez con el gobierno nacional, Jalil haya decidido mostrarse con el presidente Kirchner.
En definitiva, lo que para algunos resulta chocante, es observar a Jalil festejando junto a Luis Juez (el 2 de septiembre por la noche cuando el Frente Cívico se adjudicaba la victoria) y en menos de dos meses ver al mismo Jalil apoyando explícitamente al matrimonio K (nuevos enemigos políticos de Luis Juez). No hay que olvidarse que Jalil para unirse a Juez se enfrentó con su antiguo partido (UCR, con el cual consiguió la reelección como Intendente de Unquillo).
Es por ello que ahora se denomina a los intendentes como Jalil intendentes “G” (por Giacomino) y no Intendentes J (por Juez).
Como si fuese poco el torbellino político por el cual atraviesa el unquillense, ex correligionarios suyos aprovecharon la situación para atacarlo. El flamante Diputado Nacional electo Heriberto Martínez se refirió a Jalil sentenciando: “Algunos dirigentes, que valoran sólo su rol de intendentes, no alcanzan a dimensionar el daño que producen a la imagen del partido por irse o se reúnen con Kirchner”.
Por su parte, el Intendente de Mendiolaza (Daniel Salibi) acusó a su par unquillense de “no tener códigos políticos” (ver pág 5).
Lo cierto es que Germán Jalil se encuentra envuelto en un laberinto más que peligroso. En menos de un año se lo observó posando con más de cuatro personajes políticos de distinta corriente ideológica.
Lo que deberá decidir el mandatario unquillense es a quien respalda finalmente. En el Frente Cívico se avecina una fuerte crisis entre Giacomino y Juez; y Jalil deberá optar por uno de ellos. Otra alternativa (menos probable para quienes lo conocen) es regresar a sus primeros pagos. Pero para elle tendrá que averiguar si sus viejos correligionarios de la UCR lo reciben con los brazos abiertos.
Lo que queda claro es que la reunión se trató de un encuentro con fines políticos.
Diferente parece ser el caso de Daniel Salibi, quien representando a Mendiolaza se reunió con el gobernador electo Juan Schiaretti.
Salibi se encargó de aclarar en cuanto medio pudo que su encuentro era totalmente diferente al de Jalil (incluso mencionó que fue invitado pero rechazó tajantemente visitar a Kirchner días antes de la elección).
Según el intendente de Mendiolaza, en su reunión se trataron temas puramente institucionales y en ningún momento se conjeturó sobre los apoyos a los distintos candidatos presidenciales.
Hay una dato que respalda a Salibi. Si bien las dos reuniones se realizaron a días de la elección presidencial, la que presenció Salibi se dio con el resultado de la elección a gobernador confirmado por el Tribunal Superior de Justicia de la Provincia. Esto desecha cualquier tipo de apoyo personal por parte de Salibi a Schiaretti. Además, no hay que olvidarse que el jefe comunal de Mendiolaza es reconocido como uno de los políticos más leales a la UCR, y fue el primero en salir al cruce de aquellos colegas que abandonaron su partido.
Pasando a lo estrictamente institucional, se supo que en el encuentro del gobernador electo con cinco intendentes del Gran Córdoba se habló principalmente de la continuidad de la Mesa Provincia-Municipio. La cual nació hace ocho años en la gestión del gobernador De la Sota y Schiaretti prometió no sólo respaldarla sino fortificarla.
En la denominada mesa Provincia- Municipio se tratan todas las problemáticas relativas a la relación entre los dos niveles estatales.
El principal punto que se debatió en el encuentro fue la coparticipación correspondientes a los municipios del Gran Córdoba. Los intendentes de estas comunas pidieron un fondo extra para las ciudades que tuvieron un crecimiento significativo en los últimos años y no fue reflejado por el último censo (el dinero que recibe cada municipio depende de la cantidad de habitantes que el censo detalla).
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