Diario La Cruz. Córdoba
A diferencia de lo que muchos pensaban, Néstor Kirchner sigue haciendo política y no piensa en descansar. ¿Ésto beneficia o perjudica a Cristina?
Desde el momento en que se supo que Cristina sería candidata a la presidencia, surgió un gran interrogante: ¿Qué papel cumpliría Néstor Kirchner en el período 2007-2011 mientras gobierne su mujer?.Había tres corrientes para contestar la pregunta. Primero se ubicaban aquellos que creía que el ex presidente se relajaría completamente, tomándose cuatro años sabáticos para volver con todas las fuerzas recargadas en en el 2011 y continuar la hegemonía K.
Otros, en cambio, pensaban que sería un simple asesor de la presidenta y hasta analizaban la posibilidad de que encabece su gabinete. Los que se identificaban en esta corriente aseguraban que la última palabra la tendría siempre Cristina y se respetaría a rajatabla los roles elegidos por el pueblo.
Por último, los menos intuían que Néstor no iba a lograr despegarse del poder que ejerció durante cuatro años y medio, y de alguna manera, seguiría siendo la cabeza del Gobierno Nacional.
Cuando apenas nos acercamos a cumplir un mes de mandato de Cristina en la presidencia, podría decirse que la tercer corriente es la más acertada. En lo que se refiere a lo estrictamente institucional, hay dos conductas de Néstor Kirchner que así lo demuestran. Pocos días después de dejar su cargo, lejos de tomarse una semanita de vacaciones, el ex presidente se mostró en una charla de índole sindical.
Recordemos que en sus primeros pasos, Cristina tuvo su primer gran enfrentamiento con los sindicalistas (el secretario de la CGT, Hugo Moyano, ni siquiera concurrió a la ceremonia de su asunción).
La primera lectura que surge de lo anterior, es la intención del ex presidente de apaciguar las aguas. A su vez, si se pudiese leer el inconsciente de Néstor, se descifraría una frase similar a esta: “No se preocupen por lo que haga ella, YO SIGO ACÁ”.
Pasando a la política internacional, también nos encontramos con un incidente particular. El caso de Wilson Antonini se coló en todos los medios entorpeciendo el primer mes de gestión de Cristina en este ámbito.
Para ser más explícito, la primer imagen que tuvo el mundo de Cristina, fue la de una presidenta tratando de explicar algo inexplicable.
Consecuentemente con ello, Néstor decide ir en persona a cumplir el rol de veedor argentino en la liberación de los tres rehénes por parte de las FARC en Colombia. A pesar del vergonzoso fracaso que resultó dicho procedimiento, se puede decir que fue beneficioso para el ex presidente.
El fiasco de la liberación de los rehénes será el hecho más comentado y difundido en el comienzo del 2008. Por consecuencia, la imagen de Néstor Kirchner aparecerá en todos diarios del mundo.
Es decir, la segunda imagen que tendrá el planeta del actual Gobierno Nacional será la de un ex presidente que ante el paso en falso de su mujer en el caso Antonini, sale a mostrarse para brindar una especie de continuidad de la gestión anterior. Si nos volviéramos a meter en la cabeza de Néstor, descubriríamos que lo que el ex presidente desea es que los medios y presidentes extranjeros piensen: “No nos preocupemos, Néstor está ahí”.
Para completar el panorama, vale mencionar una anécdota que presenciaron los cronistas gráficos y radiales en la Casa Rosada. Llegado el momento de las despedidas, Néstor le habría dicho a los principales ministros (los Fernández, De Vido, Tomada): “A no ponerse melancólicos, que vamos a seguir en contacto”.
Queda claro entonces que nunca figuró en los planes del ex presidente alejarse de la vida política.
Habrá que ver entonces, que situación nos deparará el 2008 en el matrimonio más importante del país: si la de un padre que enseña a su hijo a dar sus primeros pasos para que luego pueda manejarse con total libertad (no parece ser el caso); ó la de un padre que acompaña a su hijo a todos los torneos deportivos, pero no pensando en el bien del niño, sino -por el contrario- en el beneficio que recibirá en los años venideros (en particular en el año 2011). Tweet
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