En el presente blog podrás leer la totalidad de los artículos que he escrito. Twitter: @juclala
Etiquetas
- Política Nacional (85)
- Entrevistas (24)
- Periodismo (9)
- LA CRUZ (7)
- Política Córdoba (5)
- Política Internacional (4)
- Sociales (2)
viernes, 20 de abril de 2012
EL MUNDO CONTRA CRISTINA
REVISTA MAGNA
BUENOS AIRES
La expropiación de YPF puso de manifiesto el tenso clima que la Argentina vive en sus políticas exteriores. ¿Podrá el kirchnerismo salir ileso?
El domingo a la tarde los argentinos nos enteramos de que nuestra Presidenta había abandonado –antes de tiempo- la Cumbre de las Américas, que tuvo lugar en Cartagena de Indias (Colombia). En lo que se refiere a la agenda presidencial, el protocolo y los formalismos hacen que sea difícil modificar el destino de Cristina. Recién el lunes al mediodía, luego de una nueva Cadena Nacional brindada por ella, pudo entenderse con certezas y precisión los motivos del anticipado retorno presidencial.
Cristina Fernández de Kirchner anunció que se expropiará YPF. El 51% de las acciones de la petrolera, que le correspondían –legítimamente- a Repsol, pasarán a manos del Estado Nacional. A su vez, la Presidenta ordenó la intervención inmediata de la petrolera; el Ministro de Planificación Federal (Julio De Vido) y el Viceministro de Economía (Axel Kicillof) serán los encargados de llevar adelante la interposición.
Cristina, en pleno anuncio de la expropiación de YPF. Imagen: latvnosdomina.com.ar¿Cuál es la relación de la expropiación de YPF con el retiro anticipado de Cristina en las Cumbres de las Américas? La respuesta es simple: la negativa estadounidense a la medida de la mandataria argentina. En Cartagena, Cristina mantuvo una reunión privada con el Presidente norteamericano en la que le comunicó los pasos a seguir con relación a YPF. Barack Obama hizo notoria su total disconformidad. El fastidio del mandatario yankee no es sólo por solidaridad con España; el 17% de las acciones de Repsol (que controla/aba YPF) pertenecen a una multinacional estadounidense.
Más allá del enojo de Obama, en la Cumbre se generó un clima tenso en cuanto a la decisión que asumiría Cristina. Mariano Rajoy había prevenido a los distintos presidentes sobre la gravedad de la política que promovería la Presidenta argentina. El Presidente español le envió dos misivas privadas a Cristina para detener su cometido; al observar que no obtenía respuestas positivas, se vio obligado a solicitar el apoyo de sus pares latinoamericanos.
Son dos puntos los que condenan negativamente la medida de Cristina:
Cuando el entonces Presidente Carlos Sául Menem concretó la privatización de YPF (allá por 1999), Néstor Kirchner (Gobernador de una provincia petrolera como Santa Cruz) fue uno de los principales apoyos con los que contó el Gobierno Nacional.
Hace apenas meses, en diciembre de 2011, la mismísima Cristina felicitaba a los encargados comerciales de Repsol-YPF por la producción y rentabilidad obtenida.
Es conveniente recordar que para Repsol la operación supuso un importante desembolso en efectivo; la oferta más cuantiosa de sus características del mercado bursátil español. En apoyo de su oferta, la petrolera española logró reunir un consorcio financiero que aportara 13.400 millones de dólares en efectivo (condicionado a una ampliación de capital de alrededor de 6.000 millones de dólares).
Europa tampoco nos quiere
No sólo Obama y la mayoría de los presidentes latinoamericanos vieron con malos ojos la expropiación argentina de YPF. En Europa, la medida tomada por el kirchnerismo repercutió de manera inmediata: el diario El País tituló “Fernández de Kirchner ha llevado a cabo su amenaza”. A su vez, diarios británicos e italianos se solidarizaron con la multinacional española.
El kirchnerismo deberá sumar a su ya saturado “Clarín Miente”, otros latiguillos como “El País Miente”, “The Sun Miente”, ó “Corriere Miente” para intentar desviar la atención. Esa práctica le ha dado ciertos resultados dentro de las fronteras argentinas, pero parece difícil que consiga las mismas secuelas en tierras internacionales. El Presidente español informó minutos después del anuncio de Cristina, que adelantará su gira por Latinoamérica. El cambio de agenda tiene una sola meta: conseguir el apoyo a la causa española de la mayoría de los mandatarios del continente americano.
Italia, por su parte, también dedicó el fin de semana pasado a extender sus quejas al Gobierno argentino. El premier Mario Monti le envió una misiva a Cristina en la que le presentaba dos reclamos: primero, el freno argentino a las importaciones; seguidamente, Monti expresó su desacuerdo por la política financiera del kirchnerismo (“inflación descontrolada”), que perjudica a la eléctrica Endesa (controlada por la italiana Enel).
Como si tantos frentes fueran insuficientes, Angela Merkel se sumó a la embestida contra la Argentina: la premier alemana le hizo saber a Cristina que luchará por la libertad económica de la multinacional española.
Vale recordar la relación bilateral tirante y tensa que mantiene nuestro Gobierno con Gran Bretaña. La resurrección de la problemática por Malvinas logró que su premier (David Cameron) realizará declaraciones más que polémicas hacia nuestro país: “Argentina robó la libertad de los habitantes de las Islas”.
Las contradicciones de la política comercial del kirchnerismo son evidentes. Pro privatización en los 90 y pro estatización ahora. En el mundo político es peligroso contradecirse, pero más peligroso aún es sacar a relucir los males propios. El kirchnerismo demostró que puede manejar los problemas dentro del país, pero ¿lo podrá hacer fronteras afuera? Como decía el Presidente estadounidense Abraham Lincoln: “Se puede engañar a pocos mucho tiempo o a muchos poco tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo”.
Tweet
Etiquetas:
Política Nacional,
REVISTA MAGNA
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario