viernes, 4 de mayo de 2012

EL KIRCHNERISMO Y LOS MEDIOS: CRISTINA CAYÓ EN LA DESESPERACIÓN

REVISTA MAGNA
BUENOS AIRES

La obstinación del kirchnerismo en general y de la Presidenta en particular con los medios de comunicación nacionales parece no tener sustento lógico y coherente. ¿Cuál será el límite?
En cada acto oficialista que lidera la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, no pueden faltar carteles, globos y gigantografías con la leyenda “Clarín Miente”. Dicho escenario pudo ser constatado en el último acto multitudinario que ofreció en Velez. A ello, hay que sumarle que cada comisión oficial que viaja al exterior lo hace –generalmente- en vuelos chárter con los mismos globos y carteles en el interior de los aviones. Como si fuese poco, empleados y allegados a la Casa Rosadaaseguran que en la mayoría de los despachos los carteles con la leyenda “Clarín Miente” es infaltable.
Cristina Kirchner observando un ejemplar del diario Clarín. Imagen: prensalibre.comCristina Kirchner observando un ejemplar del diario Clarín. Imagen: prensalibre.comLa guerra entre el Gobierno nacional y el multimedio Clarín es una realidad incuestionable e innegable. Cuando el conflicto recién nacía, los más escépticos preferían pensar que sólo se trataba de una maniobra más de distracción del kirchnerismo o una simple metodología que se llevaba a cabo para atraer a un cierto sector que –históricamente- se oponía a la ideología de Clarín.Hoy, nadie puede dudar que el enfrentamiento que mantienen ambos sectores es 100% real.
¿Cuál es el final que imagina el kirchnerismo?
Cristóbal López le compró a Daniel Hadad Radio 10, C5N y cuatro radios más. El dato que merece ser destacado es que se trata de un empresario con una relación íntima con el kirchnerismo. Así,medios oficialistas “informaron” la noticia como si se tratase de una batalla ganada.
Winston Churchill forjó –según los historiadores- su carrera política en base a sus conocimientos en materia bélica. Churchill fue Primer Ministro de Gran Bretaña cuando la Alemania de Hitler crecía a pasos agigantados, invadiendo Francia y con la ilusión de adueñarse de Inglaterra. Finalmente, Hitler no pudo con Churchill. El premier británico es recordado –también- por sus sabias frases; una de ellas manifiesta que “cuando uno inicia una guerra tiene en su cabeza un objetivo, y todas sus conductas obedecen a dicha meta; los problemas empiezan a aparecer cuando la concreción de ese objetivo se torna imposible. Sólo los sabios saben dar marcha atrás a tiempo”.
Obedeciendo los dichos de Churchill, cuesta descifrar cuál es la meta del kirchnerismo en su guerra con Clarín. Analicemos los siguiente escenarios y descubramos en cuáles de ellos el kirchnerismo obtendría resultados positivos.
  • Clarín Miente. Supongamos que la advertencia del Gobierno nacional es cierta. ¿Por qué el kirchnerismo se muestra enceguecido con Magnetto? ¿Acaso no siempre triunfa la verdad? Si Clarín miente, los lectores y consumidores de sus medios se darán cuenta que están frente a una versión distorsionada de los hechos y –consecuentemente- dejarán de consumir estos medios. Ahora bien, si Clarín miente: ¿Por qué sus productos siguen siendo los más consumidos por los ciudadanos (Clarín es el diario más vendido, TN el canal de cable más visto y Canal 13 el segundo canal más visto de aire)? Será entonces, que el Gobierno nos está diciendo en la cara que somos masoquistas y nos gusta que nos mientan. Evidentemente, no existe una correlación lógica entre lo que denuncia el Gobierno y lo que sucede en la vida real.
  • Clarín hegemónico. La ley de medios que aprobó el Congreso el año pasado y que –con bastantes dificultades- se está aplicando progresivamente, fue impulsada por el kirchnerismo para desarticular el poder que tiene el multimedio de Héctor Magnetto. Además del “Clarín Miente”, el kirchnerismo acusa a Clarín de poseer un multimedio hegemónico que no permite concretar la libertad de expresión. Sergio Szpolski es un empresario de los medios que se autoproclama kirchnerista y tienen una relación directa con Cristina y Máximo Kirchner. Es el presidente del Grupo Veintitrés, que figura como propietario de los siguientes medios: Diario El Argentino, Diario Tiempo Argentino, Diario Diagonales, Diario Buenos Aires Económico, 24CON Conurbano Online (www.24con.com), Diario La Gazeta del Cielo, Radio América, Canal CN23,  Semanario Miradas al Sur, Revista Veintitrés, Revista Newsweek, Internacional, Revista Contraeditorial, Revista Lonely Planet.
Cristóbal López es conocido como el “zar del juego”. Ahora, se convirtió en un elemento más para el control “K” de los medios. López desembolsó alrededor de 40/47 millones de dólares para hacerse con el canal de noticias por cable C5N y las radios FM Pop, Mega, TKM, Radio 10 y Vale. A esto debe sumarse los medios que el empresario ya posee en el sur: el diario El Patagónico, la revista Noche Polar, la FM del Mar y el Canal 9 de Comodoro Rivadavia. El año pasado, además, adquirió el sitio de noticias Minuto Uno, fundado por Samuel "Chiche" Gelblung, por alrededor de 700.000 pesos. La pregunta surge naturalmente: ¿Los de Szpolsky y López no son multimedios? Sabiendo que sí lo son, y –sabiendo también- el aval y la relación que mantienen con el Gobierno… ¿Cristina está en contra de los multimedios ó –en realidad- está en contra de los multimedios que no puede dominar?
  • Suponiendo (aquí hay que elevar el nivel de imaginación al máximo) que el kirchnerismo tiene todos los fundamentos correctos y venza en esta Guerra, ¿Cuál es el país que obtendríamos como resultado? Seguramente uno muy similar a Venezuela o Cuba, donde las opiniones contrarias tendrían un control exagerado; la censura estaría a la orden del día y sólo las voces a favor ocuparían lugares en los medios.
  • En el caso de que el Gobierno esté en la posición correcta, pero –como está sucediendo hasta ahora- su rival no se vea amedrentado sino todo lo contrario: ¿En manos de quién estamos los argentinos? ¿Cómo se explica que a quien ellos mismos apuntan como el Diablo (en la conferencia de prensa de Boudou en el Congreso llamó “mafioso” a Magnetto) no puede ser derrotado?. En una democracia, se supone que quien representa al pueblo y tiene el control del país es el Poder Ejecutivo Nacional. ¿Cómo es posible que Cristina no pueda desarticular la –supuesta- mafia que lidera Magnetto? ¿Si no lo puede hacer la Presidenta, quién lo hará?
  • ¿Y si Clarín no Miente? Por último, tendremos que dar lugar a la alternativa de que el Gobierno esté equivocado. En esta opción, la mayoría de los argentinos no estaríamos consumiendo información “mentirosa”. ¿Qué sucedería si la investigación -dada a conocer por el Grupo Clarín- que involucra al Vicepresidente de la Nación termina siendo cierta? Fuentes del propio Gobierno aseguran que el seno íntimo del kirchnerismo sabe que Amado Boudou estaba al tanto de todo lo que sucedía con Ciccone, pero “no pueden dejarlo caer, porque sería darle la razón a Clarín”.
En cualquiera de los escenarios, el ciudadano común es el principal damnificado. Salvo el hecho de terminar siendo un país censor como Cuba o Venezuela, tampoco los  escenarios favorecen al kirchnerismo. Habría que preguntarse –entonces- por qué Cristina insiste con profundizar la guerra. Es su biografía, Winston Churchill culmina el capítulo dedicado a la abrupta caída de la Alemania Nazi explicando que “hasta los mejores estrategas (así lo calificaba a Hitler), cuando ven que se acerca el final entran en la desesperación, aplicando medidas inexplicables”.

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