Fecha: Mayo de 2007
Diario La Cruz
Aunque la mayoría de los medios evita el tema, el gobierno comenzó a preocuparse.
Por primera vez el presidente se refirió al caso: “es corrupción entre empresas privadas”, dijo.
Lentamente Skanska está empezando a inquietar al presidente Néstor Kirchner y su gabinete.
Para que se entienda bien haremos un breve repaso sobre los hechos que sacudieron a la multinacional sueca Skanska. Todo se inició allá por 2005 cuando la AFIP descubrió que Skanska (empresa que se dedica a la Obra Pública) tenía en su haber casi 120 facturas “apócrifas” pertenecientes a 23 constructoras diferentes.
De inmediato, la multinacional sueca admitió sus infracciones y se puso al día con la AFIP. Pero eso no fue todo, el juez Javier López Biscayart infirió la existencia de múltiples coimas en dichas irregularides. Skanska, de manera muy silenciosa, volvió a aceptar las acusaciones admitiendo que existieron “comisiones indebidas” en sus cuentas. El monto correspondiente a las mencionadas coimas alcanzaría los 17 millones de pesos.
En el presente año el juez Guillermo Montenegro sigue el mismo rumbo de la investigación y allanó a Skanska y varias empresas más. Lo curioso del caso es que al juez todavía no le parece necesario investigar al ministerio de planificación y vivienda (cuyo ministro- Julio De Vido- es la mano derecha del presidente).
Tratándose de una multinacional que se dedica exclusivamente a la construcción de Obras Públicas y siendo el Estado el encargado de administrar y reglamentar dichas construcciones, resulta increíble el procedimiento del juez.
En la última semana de abril, el presidente Kirchner mencionó en público por primera vez el tema y, exculpando al estado, dijo: “es un acto de corrupción entre privados”. Tweet
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