Fecha: Diciembre de 2007
Diario La Cruz. Córdoba
Ante unas 500 personas, Máximo Martínez juró como intendente hasta el 2011. En su discurso de asunción, el intendente destacó lo “difícil” que le resulta gobernar e hizo referencia a la pérdida de su hijo Alejandro en mayo. El “aplausómetro” determinó que Máximo fue -claramente- el más ovacionado de la noche.
El sorpresivo pedido de perdón por parte de Máximo Martínez
-en su discurso- fue el dato más destacado del acto de asunción de las nuevas autoridades de la ciudad de Villa Allende. Dicho pedido iba dirigido a “aquellos ciudadanos que pagan los impuestos puntualmente”.
El intendente (habló durante 15 minutos) se refirió al rol administrativo del municipio. Explicó que la demanda de servicios por parte de los vecinos es cada vez mayor y esto provoca que “cada día sea más difícil gobernar”. Sin embargo, destacó y hasta enumeró las obras y servicios brindados durante su primer mandato como máxima autoridad ejecutiva del municipio.
No son muchas las oportunidades que tenemos los ciudadanos comunes de calificar la capacidad oradora de nuestros dirigentes políticos. Por ello, el acto de asunción sirvió para comprobar el carácter pasible y tranquilo de nuestro intendente.
Ante la imponente presencia de Mario Negri (presidente del comité de la UCR provincial) y Heriberto Martínez (flamante Diputado Nacional), Máximo se mostró seguro y dedicó la totalidad de su discurso a temas estrictamente institucionales. No se refirió en ningún momento a las problemáticas internas de su partido en la Provincia y sólo polemizó con el gobernador Juan Schiaretti. “Estamos recibiendo un 40% menos de la coparticipación que nos corresponde” sentenció eufórico el principal protagonista de la noche.
A la hora de prometer, Máximo afirmó que seguirán trabajando para poseer más infraestructura en la ciudad. Puntualmente indicó que espera terminar la obra de cloacas iniciada durante su primera gestión.
Entrando en la definición de su discurso, el intendente convocó a las instituciones intermedias a trabajar en conjunto para lograr que Villa Allende siga creciendo.
La parte emotiva del discurso llegó cuando Máximo Martínez recordó lo difícil que resultó el año 2007 a nivel familiar. “El cargo de intendente implica ser consciente de que se está al frente de una tarea ardua; y para llevarla a cabo dejé de lado muchas cosas con mi familia”, manifestó un emocionado Martínez.
Luego de recordar el fatídico 25 de mayo (su hijo Alejandro murió en un accidente automovilístico) Máximo terminó su discurso pidiéndole a Dios “fortaleza, cautela, prudencia y firmeza para gobernar”.
Protocolo previo
En lo que se refiere a la organización del acto, vale destacar la gran convocatoria del mismo. Durante toda la ceremonia, aproximadamente 500 personas se detuvieron a presenciar el acto.
A pesar de estar anunciado para las 20:00hs, recién a las 20:26hs se escuchó a la voz oficial anunciando el comienzo.
Primero juraron los concejales y luego lo hicieron los integrantes del tribunal de cuentas.
Posteriormente, y luego de jurar el mismo, el intendente le tomó juramento a los funcionarios de su nuevo gobierno. El padre Humberto Mariani bendijo la ceremonia.
Entre los déficit, se destacaron los constantes problemas con el audio y la iluminación. Por otra parte, se registraron escasos asientos para disfrutar con tranquilidad la asunción.
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