Fecha: Noviembre de 2007
Diario La Cruz. Córdoba
El gobierno que liderará Cristina Kirchner espera encontrar en Carrió
y Macri a su única oposición, pero no debe descuidar la figura de Scioli.
Existe una creencia popular de que con el inminente gobierno de Cristina Kirchner solo se verá más de lo mismo y no habrá ningún cambio.
Puede tratarse de un pensamiento certero en lo que se refiere a la ideología del máximo mandatario del país. La hoy primera dama mantendrá el denominado “progresismo” con el que su marido ha gobernado desde mayo de 2003.
Pero en lo relativo a la gestión política y de gobierno que llevará a cabo la “señora” presidenta, existe una diferencia básica y fundamental con su esposo. Néstor Kirchner gobernó durante todo su mandato sin una oposición seria que le haga sentir el rigor de los males de su gestión. En cambio, Cristina es consciente que se vislumbra una lucha denodada entre Mauricio Macri y Elisa Carrió para ver quien se consagra como líder de la oposición. En esa lucha, uno y otro se esmerarán en demostrar y exagerar todos los déficit del gobierno de Cristina.
A diferencia de su marido, Cristina deberá enfrentar una oposición que estará sumamente atenta a todos sus actos. Ese seguramente será su máximo desafío en el comienzo de su gestión.
No es una situación fácil la que asume la primera dama. El panorama que se asoma a partir del 10 de diciembre es bastante más complejo que el actual. Todo el equipo del futuro Gobierno deberá trabajar para buscar respuestas. Y como decía el gran filósofo griego Aristóteles, “No existen respuestas sencillas para problemas complejos”.
El gran interrogante en los futuros cuatro años lo representa el futuro gobernador bonaerense Daniel Scioli.
Los kirchneristas confían en que Scioli respetará el camino por el que llegó a su puesto y le será totalmente fiel a la presidenta. Pero algunos escépticos exponen que el ex deportista nunca fue un hombre del riñón del kirchnerismo y que todavía mantiene lazos con el “duhaldismo”. Esta creencia se potenció cuando Scioli incluyó en su gabinete a Alfredo Atanasof, ex ministro en el gabinete de Duhalde y gran amigo del ex presidente.
La lógica indica que Cristina deberá gobernar con el peso de soportar a dos líderes fuertes en la oposición (Macri y Carrió). Pero lo que muchos temen en el gobierno es que el gobernador de Buenos Aires, con el paso del tiempo, comience a reflotar sus diferencias con el matrimonio K.
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