viernes, 1 de abril de 2011

Jalil convocó a un ex sacerdote para integrar su gabinete

Fecha: Marzo de 2008
Diario La Cruz. Córdoba

Es Pablo Montemurro. Más conocido como el “Padre Pablo”. Durante tres años (2000-2003) fue el sacerdote de Unquillo.


Que el Gobierno de Germán Jalil no es de los más ortodoxos no es ninguna novedad. Para comenzar el 2008 el intendente de Unquillo decidió reafirmar su postura “aperturista” y nombró como Secretario General de Gobierno al ex sacerdote Pablo Montemurro.
Montemurro (de 36 años) ocupa así el espacio vacante que provisoriamente lideraba el secretario de Finanzas Alberto Gómez.
El pasado 12 de diciembre cuando Jalil reasumió como intendente se dio a conocer el equipo que lo acompañaría en la segunda gestión. A la hora de tomar juramento a sus secretarios, llamó la atención la ausencia de un secretario de gobierno. Vale destacar que no se trata de un cargo menor y si se equipara al nivel nacional, se asemeja a la figura del Jefe de Gabinete (Alberto Fernández).
El mismo Jalil se encargó -en su momento- de explicar que el encargado de la economía de la ciudad (Gómez) ocuparía “provisoriamente” el cargo de Secretario General de Gobierno.
Lo cierto es que a menos de dos meses del acto de asunción Jalil decidió convocar a Pablo Montemurro para que se haga cargo de la secretaría más importante de su gabinete.
Claro está que la figura del ex sacerdote no apareció de un día para el otro y que la decisión de otorgarle la secretaría general estaba tomada desde hace tiempo (incluso mucho antes del 12 de abril). Desde el momento en que Jalil ganó la reelección (15 de abril), el intendente tuvo ocho meses para diagramar a su equipo. Cuesta creer que en ese lapso de tiempo Jalil no haya encontrado un secretario de Gobierno, pero si lo haya logrado a días de reasumir.
Quienes conocen al máximo mandatario unquillense aducen que existen dos factores por los cuáles Jalil no anunció a Pablo Montemurro en el acto de asunción.
En primer lugar, Jalil pasó un 2007 agitado y lleno de enfrentamientos. El apoyo a Luis Juez le costó la salida de la UCR y ello acarreó infinitas discusiones con los referentes radicales de las ciudades vecinas. Se sabe que la designación de un ex religioso en lo más alto del gobierno no sería tomado con total parsimonia y el clima de confrontación seguiría latente. Con las vacaciones encima, el intendente habría decidido traer un poco de paz a su gestión.
El segundo factor es más personal. Aquellos que conocen íntimamente a Germán Jalil, sabrán que es una persona que le gusta acaparar toda la atención. La llegada de un ex sacerdote a los sectores más altos de la política unquillense habría dejado la asunción de Jalil en un segundo plano.

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