Fecha: Julio de 2007
Diario La Cruz. Córdoba.
La última encuesta de Aresco (Julio Aurelio) marca una diferencia abismal a favor de la actual primera dama. Los 48,5 puntos que obtiene Cristina Kirchner en intención de voto parecen irremontables para los 11,5 de Roberto Lavagna o los 10,1 de Elisa Carrió. Más lejos todavía queda el 7% de López Murphy, y ni hablar de los pobres 3,6 pts que logra el ex presidente Carlos Menem.
Ante semejante panorama, sólo resta plantearse un interrogante: Esa abultada diferencia, ¿es fruto de una perfecta gestión del matrimonio K o será tal vez que la falta de candidatos opositores no dejan otra opción que seguir en el mismo camino?.
Si recordamos hechos como el caso Skanska (corrupción estatal que está quedando en la nada), la lamentable muerte del profesor Fuentealba en Neuquén y los reiterados reclamos docentes en la propia Santa Cruz, y la reciente polémica que envuelve a la ministra de economía Felisa Miceli (se encontró en el “baño” de su despacho una bolsa con una cifra cercana a los 200 mil pesos); descubrimos entonces que la gestión K lejos está de alcanzar una labor ejemplar.
¿Alianza Anti K?
Sabiendo (con sobradas pruebas) que los votos que le darán el triunfo a Cristina en octubre no son fruto de un convencido sentimiento de apoyo por parte de los ciudadanos, queda dilucidar si esos 48,5 pts, demuestran -efectivamente- un notable vacío en la oposición.
Días atrás, se dieron a cita en la provincia de San Luis un grupo de dirigentes justicialistas con el objeto de conformar un frente anti K dentro del PJ. Si la intención es provocar una 2ª vuelta en octubre, la idea de esta alianza anti K estaría acertada. Pero si tenemos en cuenta que de todos los presentes en dicha cumbre (Puerta, los hermanos Saá, Sobichs y Menem) sólo el riojano aparece en las encuestas y con un porcentaje desalentador; llegamos a la conclusión de que los integrantes de la mencionada “cumbre” no fueron los adecuados (desde el oficialismo respondieron que esa alianza representa a los noventa).
Sólo la creciente figura de Mauricio Macri podría enfrentar dignamente al gobierno nacional en octubre, pero el jefe de gobierno electo está firme en su decisión de no participar activamente en las elecciones y trabajar en la ciudad para pensar en el sillón de Rivadavia, pero en el 2011. Sin Macri como protagonista y sin una posible alianza entre Carrió, Lavagna y L. Murphy (los tres perseguidores inmediatos de Cristina) la victoria en octubre de los la “pinguina” parece no correr riesgos. Pero de algo hay que estar seguros: El triunfo K no será por méritos propios.
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