domingo, 30 de octubre de 2011

BEDER HERRERA O JUAN B ALBERDI ¿QUIEN TENDRÁ RAZÓN?




MINUTORIOJA.COM.AR

En su libro “Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina” (en el que se basa nuestra Constitución Nacional) Juan Bautista Alberdi expone dos principios básicos para el funcionamiento eficaz de cualquier sistema de gobierno. En primer lugar explica que “las normas están hechas para cumplirlas”; aunque parezca una frase sencilla y obvia, veremos que no siempre se concreta. Segundamente, el creador de nuestra Constitución exhibe una condición inquebrantable para que la democracia se convierta en un sistema sólido: “Deberán ser los propios líderes los primeros en cumplir con las normas, convirtiéndose en los guías de la sociedad”.
Lo que pasó el último domingo en nuestra provincia es una clara muestra que los políticos que tienen el deber y el honor de representarnos no cumplen los requisitos que Alberdi (y cualquier sistema de gobierno serio) manda. Nuestra ley electoral es bien clara sobre las elecciones provinciales para el estamento de senador: una vez terminado el recuento de votos, la mayoría obtendrá dos representantes y la minoría se quedará con uno. La intención de la ley también es muy clara: respetar la voluntad del pueblo (por eso se le dan más cargos a la mayoría) pero impedir que el oficialismo posea una mayoría absoluta en el Congreso. Todo Gobierno democrático debe contar con un poder legislativo en el que se encuentren opositores que medien como “controladores” del poder ejecutivo.
En La Rioja, ese principio de gobernabilidad democrática fue burlado por el Gobernador Luis Beder Herrera. Como se esperaba, en nuestra provincia se eligieron tres senadores justicialistas que responderán órdenes del poder ejecutivo nacional (Cristina). El interrogante que surge naturalmente es obvio ¿Quién representa a la minoría de la que habla nuestra ley electoral? Carlos Menem, Hilda Beba de Soria y Teresita Luna (ocuparán el senado desde el 10 de diciembre) hicieron público su adhesión al Gobierno Nacional. 
Pero la desobediencia sobre las leyes y normas no es algo nuevo para nuestros políticos. El pasado 14 de agosto, Beder también birló la nueva ley electoral P.A.S.O (Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias) que el propio kirchnerismo implementó. En dicha ley, se expresa que los candidatos de todos los estamentos correspondientes al mismo partido deberán enfrentarse en una instancia previa para definir a sus representantes. La lista verde y la azul corresponden a un mismo espacio político, pero el Gobernador decidió crear un partido nuevo (Frente Popular Riojano) que le permita violar la nueva ley. Todo con una sola misiva: cumplir con una supuesta promesa que le hizo a la presidenta de ‘enviarle’ tres senadores oficialistas.
El procedimiento electoral correcto hubiese sido (según las PASO) que las listas de Menem y Luna midan fuerzas el 14 de agosto; y quien resultara ganador representaría al oficialismo el 23 de octubre. Nada de esto pasó; el Gobierno Provincial actuó a su antojo y posibilitó que el 23 de Octubre compitieran dos listas que representan a un mismo espacio y partido (Justicialismo kirchnerista).

El Cinismo como guía
Para muchos medios de comunicación el despropósito del gobernador es lo que lo caracteriza como un “gran estratega”. Es aquí donde citaremos el segundo principio básico de Alberdi. Nuestros líderes no sólo que no profesan el ejemplo para convertirse en guías de la ciudadanía, sino que se mofan de incumplir con las normas. Resulta que ahora el hecho de violar la ley te convierte en un ‘gran estratega’. 
A diferencia de lo que pueda parecer la primera sensación (tendrá más legisladores fieles), será la propia presidenta la principal damnificada por lo sucedido. Como sostuvo Alberdi 1952 –y lo corroboró el paso del tiempo- para un gobierno democrático es imprescindible la presencia de la oposición en el poder legislativo. En la campaña electoral se lo ha escuchado al gobernador hablar de la importancia del senador número 37 (que le da quórum propio al oficialismo). Esto significa que la oposición estará casi inhabilitada de oponer resistencia ante algún proyecto del ejecutivo que considere desmedido o incorrecto.Gracias a La Rioja, Cristina podrá actuar a su antojo en el Congreso¿Será ese el fin del sistema  democrático? ¿Se habrá equivocado Alberdi con su libro y será Beder Herrera quien esté en lo cierto? Salvo para nuestros ‘líderes’ políticos, las respuestas parecen ser bastantes obvias. Como siempre, sólo el tiempo se encargará de poner las cosas en su lugar. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario