Abal Medina nuevo Jefe de Gabinete. Los gestos de Cristina en su discurso de asunción. La ruptura con Moyano y sus secuelas.
Se acabaron las especulaciones. Cristina asumió su segundo mandato consecutivo (el tercero del kirchnerismo) y confirmó a su nuevo Gabinete, que –tal como se venía adelantando en este espacio- fue una intención clara de la Presidenta de profundizar el Modelo “Popular” de su Gobierno.
Con su discurso de asunción y su definición por Abal Medina como Jefe de Gabinete, Cristina dio “gestos” claros de lo que vendrá en los próximos cuatro años. Intentaremos –brevemente- detallar los más importantes en este artículo.
Golpe al peronismo histórico
Minutos antes de que comience el acto de asunción se confirmó un rumor que se venía oyendo durante toda la semana: Hugo Moyano no presenció el acto de Cristina. Cuando comenzaba la ceremonia y no se observaba al líder de la CGT entre los principales invitados, se preveía un discurso presidencial duro con el gremialista peropocos imaginaron que tal dureza llegara a tocar hasta al mismísmo Juan Domingo Perón.
Con su ya conocido estilo de falsa inocencia, Cristina le recordó a los presentes que el derecho a huelga no era un derecho del que los trabajadores podían gozar durante las presidencias del creador del peronismo. Luego de semejante desplante histórico, la Presidenta fue tajante contra Moyano: “El derecho a huelga que se permite en nuestro Gobierno no es un derecho a la extorsión”.
El enfrentamiento incipiente de Cristina con la cúpula moyanista de la CGT no es un cruce de individualidades, es una pugna que deja al descubierto las notables diferencias del kirchnerismo con el peronismo más tradicional e histórico. Es la lucha que viene: kirchnersimo Vs peronismo tradicional. Los pesos pesados de este último sector temen ser víctimas de la revisión histórica que el oficialismo está llevando a cabo: “Nos van a demonizar y hacer quedar como los culpables del fin de Perón”, vaticinan.
Ella juró por Él
Cuando una personalidad vive un momento único y posee un éxito inusitado, suele recomendársele que el único pecado en el que no debe caer es en el de compararse con Dios. Al parecer, Cristina no tiene conocimiento de esta hipótesis o –lo que sería peor- no le interesa, por esta razón en el juramento protocolar, la Presidenta manifestó que “si así no lo hiciese que Dios, los Santos Evangelios y Él me lo demanden”.
No conforme con referirse a Néstor Kirchner como “Él” –vanagloriando innecesariamente a un ser humano-,Cristina ubicó al ex Presidente en un nivel teológico que sólo fue integrado -a lo largo de nuestra historia- por Dios y La Biblia.
El mensaje de Cristina fue más que claro: Néstor Kirchner será recordado en la historia como el líder político más importante de la Argentina (superando a Perón, Rosas, San Martín o cualquier otro prócer) y sólo podrá compararse con Dios.
A su vez, Cristina es la heredera de ese liderazgo y no hace falta respetar ningún tipo de protocolo que la vasta historia de nuestro país ha venido manteniendo como tradición. Es por ello que se explica que haya sido la propia hija de Cristina la que le colocó la banda presidencial (y no Julio Cobos, Amado Boudou o Silvia Rojkés como determina el protocolo) y que haya sido ella misma la que tomó el bastón –sin ayuda de nadie- del escritorio, como diciendo “Yo sola puedo, no necesito a nadie”.
Abal Medina y su posibilidad de crecer
El nuevo Gabinete se podría definir como “cambios para que nada cambie”. Fuera Domínguez, Boudou y Aníbal Fernández por la obligación de asumir sus nuevos cargos, sólo se renovaron esas tres carteras. El hombre que tomará protagonismo a partir de ahora es Juan Manuel Abal Medina.
Para aquellos que todavía no lo conocen, les resumimos su vida política. El primer dato que hay que aportar es el familiar. Es hijo del histórico Juan Abal Medina, quien fuera peronista de izquierda y se destacara por organizar la “operación retorno” luego de que Perón sufriera el exilio. Mantuvo una relación con Nilda Garré en los años 70, convirtiendo al actual Jefe de Gabinete en hijastro de la Ministra de Defensa. Otro detalle familiar para tener en cuenta de quién es sobrino el Jefe de Gabinete: Fernando Abal Medina, uno de los creadores de los Montoneros que lucharían por años contra la dictadura argentina. Podemos entender así la procedencia ideológica de Abal Medina y su fanatismo por el populismo anti liberal.
En la etapa de formación de Abal Medina, vale destacarlo como un eximio estudiante. Se recibió de Licenciado en Ciencias Políticas en 1994 con el mejor promedio histórico de la UBA (9,4), posee varios magísters y se ha desempeñado como docente en las universidades más importantes del país.
Sus antecedentes políticos se limitan a Anibal Ibarra y Fernando De la Rúa, pero ya en el 2002 encontramos a un Abal Medina apasionado por el emergente kirchnerismo. En el 2005 conoce personalmente a Néstor y comienza una relación que se profundizaría día a día hasta la repentina muerte del ex Presidente. Juan Manuel Abal Medina representa al ala más dura del populismo kirchnerista que se identifica con La Cámpora. Desde la muerte de Néstor, Abal Medina mantiene una relación casi íntima con Carlos Zannini, quien funcionó de celestino en la relación Cristina-Abal Medina-Máximo Kirchner.
Los antecedentes avalan al flamante Jefe de Gabinete, pero tendrá que ganarse su lugar de influencia en el seno más íntimo del trono de la Presidenta escalando peldaño por peldaño. Como dijo Guillermo Moreno, otro de los hombres fortalecidos en el Gabinete (quien se caracterizó desde sus inicios en la Secretaría de Comercio por ir en contra de las políticas tradicionales del peronismo): “Juan Manuel tiene las oportunidades que todo funcionario nuevo posee en el kirchnerismo, sólo tiene que ganarse su lugar con la lucha diaria”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario